sábado, 14 de agosto de 2010

Para terminar con los intelectuales

De una entrevista a Susan Sontag:

Pregunta: ¿Cómo se toma que a menudo Woody Allen, Arthur Miller, Noam Chomsky, Paul Auster o usted misma sean más tenidos en cuenta en Europa que en su propio país, los Estados Unidos?

Respuesta: No puedo hablar de Auster, pero es algo que suele ocurrir con muchos autores. Arthur Miller, por ejemplo, parece ser más apreciado en Inglaterra que en EE.UU., y según dice también ocurre lo mismo con Auster en España.

P: ¿A qué cree que se debe?

R: Estados Unidos se ha movido en una dirección distinta a la de Europa y quienes son críticos con el sistema tienden a ser marginados. Es algo normal cuando se tiene visiones distintas a las comúnmente aceptadas.

P: ¿Cree que los intelectuales deben expresar otro punto de vista, concienciar en cierta forma de otra realidad posible?

R: No sé que son los intelectuales, no me interesa el concepto de intelectual. Lo que debe hacer el escritor es decir la verdad. Las generalizaciones no me interesan.

8 comentarios:

  1. Acá diríamos que nadie es profeta en su tierra o algún otro lugar común berreta. Sin embargo, no entiendo cuál es la sorpresa, en Wild man blues aWoody Allen le preguntan por qué sus películas tienen más éxito en Europa que en la tierra de la hamburguesa, su respuesta es que las traducciones deben mejorar sus diálogos. Lo cierto es que USA es un país conservador y culturalmente retrógrado con brillantes excepciones. No nos creamos la mentira de Obama, sólo ganó porque los republicanos venían de 10 años miserables y presentaron un candidato inexpresivo (no siempre se puede ganar con un mono y platillos).
    Me encanta la última respuesta

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  2. Como que a Auster la Sontag no lo consideraba muy "intelectual",jeje. Creo que ese no gustar en la tierra de uno tiene que ver con un no querer gustar, no plegarse a determinados ritos, no chupar determinadas medias, adoptar un personaje que no es el esperado.
    Y si a Sontag no le interesaba el concepto de "intelectual" pues....lo disimuló bastante.

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  4. Supongo que la respuesta de Sontag respecto a los intelectuales fue un planchazo al periodista que, como casi todos los periodistas, hacen un uso y abuso bastardo del término para designar todo lo que es distinto a ellos. Entiendo que la clave está en la última frase, en el rechazo a las generalizaciones. De ahí surge que la Sontag (intelectual de primera) no cree en LOS intelectuales sino en cómo cada uno le da contenido a ese término.

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  5. Cierto, la Sontag parece cortante en la última respuesta. Y pocos términos son tan ambiguos como el de ¨intelectual¨, no sólo para los periodistas. Hubo y hay periodistas intelectuales (caso, muchos de la generación del 45, con Quijano a la cabeza). Supongo que el ¨endiosamiento¨, que el imaginario pequeño burgués le otorga a los intelectuales, hace al término especialmente conflictivo. Comparto, que hay millones de maneras de darle contenido al término.

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  6. Debe el escritor decir la verdad? Y digo yo... qué verdad?

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  7. Pues la propia, Tri Tri, caso que la conozca. ¿Hay alguna otra?

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  8. Me cuesta mucho, salvo que hablemos de una biografía o auto biografía, o de algo documental o histórico, asociar el arte con el concepto de verdad o mentira. En todo caso lo que siento es que se vuelcan interpretaciones del mundo, opiniones, pero no las asocio con el concepto de verdad propiamente. A la hora de pensar en crear, siento que pongo el acento en otro lado, no me planteo: voy a decir la verdad. A menos que le demos a la palabra verdad una interpretación más metafórica y amplia, pero ahí nos estamos yendo del sentido específico de la palabra.

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